Código de ética

Penélope Smith, 1990.

Penélope y Bellinda

Nuestra motivación es la compasión por todos los seres y el deseo para que todas las especies se comprendan mejor entre ellas, particularmente ayudar a restaurar la capacidad humana, hoy perdida, para comunicarse libre y directamente con otras especies.

Honramos a todos aquellos quienes buscan ayuda con nosotros, sin juzgarlos, condenarlos o invalidarlos por sus errores e incomprensión, sino honrándolos por su deseo de cambio y armonía.

Sabemos que para mantener este trabajo tan puro y armonioso como sea posible, se requiere que nosotros crezcamos espiritualmente de forma continua. Estamos conscientes de que la comunicación telepática puede verse nublada por nuestras emociones insatisfechas, juicios críticos o falta de amor por otros o por nosotros mismos.

Caminamos con humildad, con la intención de reconocer y enmendar nuestros errores en la comprensión de la comunicación con otros (humanos y no-humanos por igual). Cultivamos el conocimiento y la comprensión de las dinámicas del comportamiento de humanos, no-humanos y de las relaciones entre distintas especies, con el fin de incrementar los buenos resultados de nuestro trabajo.

Obtenemos la educación y/o ayuda personal para hacer nuestro trabajo con eficacia, compasión, gozo y armonía. Buscamos sacar lo mejor de cada quien y aumentar la comprensión para lograr una mutua resolución de los problemas. Vamos solo ahí donde hemos sido llamados a ayudar, de tal forma que las partes sean receptivas y realmente podamos ayudar. Respetamos los sentimientos e ideas de los otros y trabajamos por la comprensión entre las especies, sin sentir lástima por una parte en contra de la otra, sino sintiendo compasión por todos. Reconocemos las cosas que no podemos cambiar y continuamos donde nuestro trabajo puede ser más efectivo.

Respetamos la privacidad de la gente y de sus compañeros animales con quienes trabajamos, y honramos su deseo de confidencialidad. Mientras hacemos nuestro mejor esfuerzo por ayudar, atendemos a la dignidad de cada quien, y les ayudamos a ayudar a sus compañeros animales. Cultivamos la comprensión y la habilidad en los otros, más que la dependencia en nuestras propias habilidades. Ofrecemos formas en las que la gente puede involucrarse en la comprensión y crecimiento con sus compañeros de otras especies.

Penélope Smith y yo, durante mi preparación con ella en Prescott, Arizona, 2014.

Reconocemos nuestras limitaciones, buscando ayuda de otros profesionales cuando así lo necesitamos. No es nuestro trabajo detectar y curar enfermedades, y referimos a las personas a veterinarios que puedan hacerlo.

Podemos transmitir ideas de los animales, sentimientos, dolores o síntomas de acuerdo con lo que ellos describen o como las percibimos en nuestro cuerpo, lo que puede ser útil para los veterinarios. Podemos asistir a los consultantes en el manejo del estrés, como consejeros, y con otros métodos gentiles de curación. Dejamos que sean los consultantes quienes decidan cómo curar a los animales, una vez que cuenten con la información obtenida.

La meta de una consulta, charla, taller, o experiencia de comunicación intuitiva con animales es crear más compasión, balance, comprensión y comunión para todos los seres. Seguimos nuestro corazón, honrando el espíritu y la vida de todos los seres como parte de la Unidad.

En congruencia con la naturaleza.

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